Vestidor L’Officiel: trench coat

Vestidor L’Officiel: trench coat

Ángela Zapiain

Damos paso a otra de las muchas prendas icono que hemos recopilado en nuestro vestidor. El trench coat tiene muchos años de historia y sigue siendo un abrigo clave en nuestro armario.

 

La gabardina fue creada hace poco más de 100 años para contrarrestar los estragos de la lluvia y el viento. Originalmente confeccionada para proteger a los oficiales británicos, esta prenda revolucionó el mundo de la moda, al mostrar una técnica innovadora idónea para combatir la tormenta. Fue en 1879 cuando Thomas Burberry creó la prenda. Este abrigo largo fue al principio una prenda exclusiva para los oficiales, para sobrellevar las poderosas ráfagas de viento y fuertes lluvias que azotaban el suelo británico. Así fue como esta prenda fue nombrada bajo el término trench coat (haciendo referencia a las trincheras donde el personal militante se refugiaba). Conocido como gabardina, el innovador diseño se volvió sumamente popular tanto para la realeza como para artistas, gracias a su comodidad y larga durabilidad. La casa inglesa Burberry forma parte del ADN del trench coat y en la actualidad, se conserva la técnica ancestral con la que comenzaron las primeras producciones.

Vestidor L’Officiel: trench coat

 

La rica y vívida historia de esta prenda continua. Este diseño se destacó por el cierre con un cinturón, sin botones y por el tejido con el que se patentó. La gabardina, obtuvo un mayor prestigio dada su alta capacidad de satisfacción. Antes de esta innovación, los tejidos eran encerados o engomados para repeler el agua, haciéndolos pesados, rígidos e incómodos de llevar durante largos periodos. La gabardina en cambio, se confeccionaba a través de hilo tejido y con más de 100 hilos entrelazados por centímetro. Los microscópicos espacios abiertos en el tejido proporcionaban ventilación, mientras que la estructura compacta impedía que la lluvia permeara el tejido. Para una protección adicional, la tela era tres veces más impermeable que los abrigos anteriores, creando una prenda ligera y altamente resistente a la intemperie.

 

Desarrollada originalmente para los militares, cada detalle de la gabardina fue introducido para cumplir el propósito de proteger de la lluvia y el viento. De esta manera, la prenda pasó de ser un abrigo meramente utilizado por militares, para ser un abrigo de uso común para todas aquellas personas que quieran protegerse de las condiciones meteorológicas adversas.

 

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