Lisa Montague, CEO de Loewe

Lisa Montague, CEO de Loewe

NEREA DOLARA Y RAQUEL FERNÁNDEZ

Lisa Montague es la CEO de Loewe. Lleva siete años en la casa, ha vivido cambios y crisis pero sus planes de crecimiento se mantienen… también su entusiasmo.

Lisa Montague llegó a Loewe tras varios años en Cerruti, Club 21 y Mulberry. Su entrada a la industria parecía destinada desde su nacimiento. Sus padres estaban involucrados en la moda (tenían tienda y showroom) y Lisa escuchó desde siempre conversaciones sobre los negocios de sus padres en la mesa de la cena. Quiso ser médico, pero su capacidad de involucrarse lo impidió. Estudió Finanzas y la industria de la moda “se convirtió en una opción obvia” en cuanto se graduó. Loewe llegó tras varios años de trabajo y ha representado un reto que disfruta día a día.

¿Cómo se vive entrar en una empresa nueva?

Es un viaje de descubrimiento. Tienes que entrar para entender, es difícil leer desde afuera. Especialmente cuando ha habido muchos cambios. Creo que en Loewe los ha habido, desde siempre. Y eso dificulta que la gente que trabaja en la casa siga una sola ruta porque la visión se modifica. Actualmente no esperas, el movimiento es constante. Muchas veces de no mi trabajo como “manejo del cambio”. Avanzar y aceptar las transformaciones. Por otra parte, es un negocio y una marca que han sido exitosos por 170 años (en 2016), lo que indica claramente que, a pesar de todos los cambios, la marca ha permanecido fuerte y tiene un valor que  trasciende todas nuestras carreras. Sabemos que somos custodios por un tiempo y eso es inquietante porque conocemos que somos responsables de un legado. Siempre estás buscando un mejor futuro: cómo romper barreras y avanzar y llevar a la marca a territorios en que no ha estado. Y con una como Loewe, que es un tesoro nacional en España, somos muy conscientes de la conexión que tiene con la gente y a la vez del orgullo que generará cuando se convierta en una marca global. Tenemos que mirar fuera de nuestros horizontes. Aquí todo el mundo en la calle tiene una historia de Loewe, pero en otras partes del mundo no se conoce. Trabajamos con diversos niveles de reconocimiento.

Cuando Stuart Vevers dejó Loewe, J.W. Anderson fue elegido como director creativo. Fue un cambio de dirección muy marcado.

Deliberadamente buscamos un enfoque diferente. Cuando tienes un cambio es una oportunidad fantástica para inyectar una nueva ola de creatividad. Teníamos un negocio muy estable, habíamos mejorado la productividad y la competitividad, y sentíamos que era suficientemente fuerte para manejar un enorme influjo de novedad. Todo tiene su tiempo y ese momento parecía perfecto para tomar una dirección nueva y ha sido una experiencia increíble. Con Jonathan tenemos una visión creativa muy clara que trabaja muy bien con el know how de la casa: el matrimonio entre ambos es explosivo. Él sabe qué quiere y nuestro atelier puede hacerlo. Es una combinación perfecta. Es una colaboración apasionada, enérgica.

Thank You @markabrahamsphoto

A post shared by Jonathan Anderson (@jonathan.anderson) on

Ha habido un acercamiento a un público más joven.

La marca se ha movido de muchas formas. Se ha abierto a audiencias más amplias y eso no está necesariamente relacionado con la edad, pero sí con una actitud. Hoy en día tienes que moverte. Creo que para mantenerse relevante una marca tiene que avanzar y considero que nos hemos movido rápido. Una cosa que, por otra parte, era necesaria, porque si te quedas quieto el mundo te pasa de largo. Claro que la sociedad cambia y en nuestros mercados principales el consumidor ha cambiado más en los últimos dos años que en lo que he visto en mi carrera. También la llegada de lo digital significa que todo el mundo tiene información inmediata y consistente al mismo tiempo; impacta dramáticamente cómo nos comunicamos. Nos comportamos de forma diferente y los diseñadores trabajan de forma distinta. Y Jonathan ve eso. Cuando describe su visión tengo la impresión de que lo ve de inmediato en una web, en una ejecución digital, en la tienda, siendo usado.

“Con Jonathan tenemos una visión creativa muy clara que trabaja muy bien con el know how de la casa: el matrimonio entre ambos es explosivo”

¿Qué influencia ha tenido lo digital en Loewe? Actualmente todos somos consumidores muy demandantes. Queremos que el producto esté disponible a nivel global, en la zona horaria en que estamos, cuando queramos. No esperamos ser restringidos por horarios laborales. Es un reto emocionante, todo es posible. Tenemos que hacernos más ágiles, creo que la agilidad es una clave del futuro. Debemos ser flexibles y predecir tendencias y comportamientos del consumidor, no sólo seguir las que ya conocemos. Mi trabajo es ver cómo mejorar lo que tenemos, preguntarnos qué va a querer la gente dentro de un tiempo.

¿Cómo se equilibra el pasado y el futuro en una casa de más de 100 años?

Siempre miramos al futuro. La historia por definición está ahí, es una base, es una plataforma fuerte sobre la que construir, nos da seguridad saber que la tenemos, pero sólo para llevarnos hacia delante.

Ampliaron la capacidad de su planta en Getafe…

Doblamos el tamaño de la fábrica hace unos años. Expandimos el centro de corte y abrimos una escuela de marroquinería en la que trabajamos con el gobierno de Getafe para entrenar personas y traerlas a trabajar para nosotros según nuestras necesidades. Ha sido exitoso, hemos contratado unas sesenta personas. Ahora tenemos la capacidad, que no teníamos antes, de cortar toda la piel que necesitamos para nuestra producción porque, como sabes, todo se trata del control de la calidad para asegurarnos de que es perfecta. Para el plan de crecimiento de los siguientes años estamos cubiertos. El Made in Spain es parte de nuestra identidad.

¿Cómo les ha afectado la crisis?

Nos afectó. Es una marca española con una penetración fuerte en España. El negocio nacional sufrió debido a la circunstancia y reto a otras marcas a que digan lo contrario. Creo que es justo en momentos de crisis cuando hay que ser osado, innovador, creativo y tomar grandes decisiones. Alguna gente me decía: ¿se debería hacer esto ahora? Y yo les decía: ¿si no es ahora, cuándo? ¿Si no lo hacemos nosotros quién? De alguna manera retar al ambiente que te rodea ayuda. El mundo colapsa a tu alrededor ¿qué vas a hacer? ¿Colapsar o moverte hacia adelante? De alguna forma ayuda a arengar a la gente para que tome acción.

¿Cuál es el mayor reto en el futuro de la casa?

Tomando en cuenta que tenemos una gran plataforma, un excelente producto, mucha energía, una visión clara, muchas ideas, el reto es desarrollarnos lo suficientemente rápido sin perder el foco y sin tropezarnos. Que remos crecer a nivel global relativamente rápido… y hacerlo manteniendo las líneas estratégicas, y al equipo, y a todo el mundo en la misma página es un reto enorme. Estamos listos y tengo confianza en que lo verán.

PUBLICIDAD



PUBLICIDAD