‘Say no to fakes’, en pie de guerra contra las falsificaciones

‘Say no to fakes’, en pie de guerra contra las falsificaciones

MARÍA G. AGUADO

Vestiaire Collective ha declarado la guerra a las falsificaciones y, tras la mesa redonda ‘Say no to fakes’, ha realizado un estudio (Nielsen) que arroja luz y algunos escalofríos sobre este negocio.

Muy pocas personas reconocerían abiertamente hacer comprado una falsificación, pero para eso está el estudio Nielsen que ha realizado Vestiaire Collective, para aportar datos y cifras que demuestran varias cosas: primero ,que las estafas son alarmantes; segundo, que casi la mitad de los encuestados reconoce haber comprado una falsificación; y tercero, que aquí no se libra nadie, los ricos también pican y pecan.

Pero veamos los datos:

  • El 43% de los encuestados admiten haber comprado falsificaciones, un dato ligeramente más alto entre los jóvenes de 25 a 34 años (55%) que en los senior de 45 a 55 años (45%)

  • El gasto medio en falsificaciones voluntarias es de 33€.

  • Las falsificaciones normalmente han estado asociadas a gente sin recursos, sin embargo, este estudio demuestra que cuanto más gasto realizan en moda, más gasto realizan en falsificaciones (52,6€).

  • También hay una relación directa entre el gasto medio con la oferta de falsificaciones, siendo en Madrid (43€) y Barcelona (37€) el gasto mayor que en el resto de España.

  • El 39% declara haber sido estafado (12%)o conoce a alguien que ha comprado un producto pensando que era verdadero y ha sido engañado con una falsificación (27%).

  • El 60% de estas estafas ocurrieron en un establecimiento físico y el 33% en internet.

  • El gasto medio en falsificaciones involuntarias ronda los 70, que contrasta con los 33€ de gasto en falsificaciones voluntarias.

  • Casi el 60% dice no saber diferenciar una buena falsificación del producto original y solo el 18% dice estar seguro de poder hacerlo.

  • Por último, el 45% no es consciente de los efectos de las falsificaciones en la sociedad.

Y, por resumir, estos efectos no son pocos: esclavitud, estafa, robo, talleres ilegales, trabajadores ilegales, condiciones higiénicas y laborales infrahumanas… Todo eso es lo que potenciamos comprando falsificaciones. Así que sí, en L’Officiel también decimos un no rotundo.

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