Zapatos que cuentan historias

Zapatos que cuentan historias

MARÍA G. AGUADO

¿Quién no ha soñado alguna vez con calzarse los zapatos rojos de Dorothy? Todas y esto es así porque nos gustaban y nos hacían fantasear con el momento de caminar con ellos puestos por el camino de baldosas amarillas. Eso es lo que hace que un zapato sea icónico, que tenga una historia detrás que lo haga único. Y de ellas está lleno el mundo del calzado, pero no hablamos precisamente de taconazos de infarto, si no de zapatos cómodos, planos y perfectos para el día a día. Zapatos que son un icono gracias a su historia.

El ejemplo más claro está en los icónicos zapatos con hebilla de Roger Vivier. Corrían los años sesenta y una jovencísima Catherine Deneuve rodaba Belle de Jour vestida de Yves Saint Laurent y calzada por Vivier. Aquellos zapatos de puntera y mini tacón cuadrado con una enorme hebilla en la puntera, se convirtieron en el calzado de culto de aquellos años y de los venideros. Tanto que Vivier los adaptó para que cualquiera que los deseara pudiera comprarlos, y así las mujeres de los sesenta y setenta se vieron algo más liberadas de la dictadura del tacón.

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