Los fotógrafos de ‘Street Style’

Los fotógrafos de ‘Street Style’

Myreia S. Vaquero

Ellos siempre están ahí, en el sitio y en el momento adecuado. Observan cada detalle, movimiento, paso. Entrenan su mirada, que nunca tiene bastante. Se esconden detrás de una cámara, sin hacer mucho ruido hasta que todo el silencio se rompe cuando disparan. Nadie sabe cuándo van a hacerlo. Ni el motivo. Pero eso es, precisamente, lo que hace que el interés por ellos crezca. Porque cada uno es diferente. Porque ellos no hablan de moda. Ellos, hablan con ella. Entienden su lenguaje y captan lo que quiere transmitir.

Ellos son los que dan la vuelta al mundo. Los que duermen poco para llegar a tiempo a las puertas de ese desfile multitudinario. Los que se pierden por las capitales y se encuentran, de repente, ante en el mejor outfit de la ciudad. Los que descubrieron el rostro que después se convertiría en un icono de la moda. Los que dan voz a las chicas que se inventan sus propias tendencias.

Son los que se quedan en un segundo plano. Los que hacen más grande nuestra galería en Instagram, porque cada vez que vemos una de sus fotografías nos sentimos obligados a guardarla en una de nuestras colecciones cuyo nombre no es otro que, inspiración.

Son los que nos traen a casa lo que se lleva en la otra punta del mundo. Los que tienen alguna que otra respuesta cuando, por la mañana, no sabemos qué ponernos. Y la tienen en forma de imagen porque como dice el refrán, eso suele valer más que mil palabras. Son los que nos crean las ganas de llevar una prenda. Los que nos despiertan la curiosidad. ¿Cómo me quedará eso a mí?

Son los que nos devuelven los recuerdos. Pero si yo tenía una chaqueta así, pensarás al ver una imagen. Y después, irás a buscarla para volver a hacer las paces con ella. Porque ellos son también los que hacen que saquemos toda la ropa del armario para rescatar lo que habíamos olvidado. Son los que nos demuestran que hay muchas formas de vestir. Que la ropa sí tiene vida. Que vivirla, apetece.

Son los fotógrafos del street style. Todos. Desde los primeros, como el maestro Bill Cunningham hasta los más recientes. Cunningham, que trabajó para el Times, falleció el año pasado pero nos dejó la mejor forma de hacer este oficio: con pasión.

 

 

Los fotógrafos de ‘Street Style’   Cuando se subía a su bicicleta, nunca sabía lo que iba a encontrar pero de eso se trataba. De no perder la curiosidad. De no dejar de pedalear. Y así, recorrió la ciudad de Nueva York para conseguir las mejores fotografías. No se trataba solo de sacar lo mejor de una prenda de ropa. Cunningham convirtió este oficio en una forma de explicar la evolución de la moda y conectarla con la sociedad.

Igual que aparecía en la mejor de las cenas de Nueva York, desaparecía. Él no quería ser el protagonista. Tampoco su cámara. Para Cunningham, las mejores fotografías eran las que se conseguían cuando las personas ignoraban la cámara. Entonces él aprovechaba y rescataba el espíritu de esa escena.

Dicen algunas voces que poco queda de esa forma de entender esta profesión. Que cada vez es más artificial. Que todo está calculado. Que no hay imagen sin haberlo pactado antes. Que las posturas se ensayan. Que todo es puro teatro. Y nosotros decimos que habrá de todo. Que ahí está la gracia. Que gracias a eso, puede brillar más el fotógrafo de street style auténtico. El que como Cunningham no deja de pedalear.

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