Desde las alturas

Desde las alturas

RAQUEL FERNÁNDEZ

La de los zapatos de plataforma es una historia muy larga que no siempre ha estado relacionada con la moda… Desde ahí, desde las alturas, las cosas se veían de forma muy diferente (históricamente hablando).

Si pensamos en zapatos de plataforma es inevitable recuperar imágenes de la época disco. Pero su historia se remonta siglos atrás. Y es que desde la Antigüedad, por estética o por necesidad, nos ha interesado vernos más altos…

En el año 220 a.C. los actores griegos se subían a sandalias de piel con plataforma de corcho para representar sus funciones y la altura de éstas era directamente proporcional a la importancia del personaje en la obra. Más tarde, alrededor del 1300, en el Medio Oriente, las mujeres y los hombres se calzaban unos rudimentarios zancos de madera decorados con conchas y marfil para evitar quemarse o resbalar en los suelos de sus populares baños. El clap, clap que producían al andar fue el origen de su nombre: kabkabs.

Durante la Edad Media la nobleza las utilizó para evitar manchar su ropa de barro (y del resto de sustancias que circulaban por las calles en esa época). Como siempre, cada vez querían más y en Venecia las cortesanas llegaron a lucir plataformas de hasta 22 centímetros.

Desde las alturas

Pero, ¿cuándo apareció la plataforma tal y como la conocemos hoy? En la época moderna, cuando la necesidad, una vez más, obligó a agudizar el ingenio. La escasez de acero animó a Salvatore Ferragamo a probar a realizar los tacones de sus conocidos zapatos con otros materiales, y el corcho fue el que más le convenció. Creó el primer zapato con cuña en 1937 aunque al principio (como siempre) costó que entrase por el ojo (y los pies) a las mujeres. Pero su comodidad y ligereza acabó por convencerlas. Con ellas convenció también a la competencia, que empezó a fabricar zapatos similares poco después. La plataforma vino de París dos años más tarde de la mano de Roger Vivier, que creó el primer par para acompañar una colección de Schiaparelli inspirada en la estética oriental.

Desde las alturas   Desde las alturas

En la década de los 70 fueron las reinas indiscutibles en cuestión de calzado, porque con ellas sentaban mejor los famosos pantalones de exageradísimas campanas, los shorts parecían todavía más cortos y permitían ejecutar los pasos de baile que funcionaban a la perfección con el ritmo de las noches más largas. La fiebre disco llevó a algunos a decorar el interior de sus suelas con luces o a convertirlas en acuarios en movimiento… Los peces no llegaron a sobrevivir para contarlo.

De sobra conocidas son las apariciones estelares en los gimnasios de las mujeres de todo el mundo luciendo deportivas con plataforma en clave Spice Girls a finales de los 90 y los primeros 2000. También las amonestaciones a las adolescentes por pretender cumplir con la asignatura de Educación Física con las suyas. Esos fueron los orígenes de las actuales flatforms, esas plataformas en bloque que suelen acompañar a zapatos y sandalias de estética cuestionable.

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