Coco Rocha elevada al infinito

Coco Rocha elevada al infinito

Luz Aran

Sólo hay una Coco Rocha, aunque en cada trabajo nos regala una versión que nos sorprende. La modelo más camaleónica del momento cumple 29 años y nosotros repasamos su trayectoria.

Es una de las miradas que revoluciona la moda. La cámara necesita tiempo para asimilar tanta profundidad pero al final lo consigue porque sabe que sería imperdonable que no lo hiciera. Sus eternos ojos azules no pueden pasar desapercibidos como tampoco sus interminables piernas o sus pómulos perfectos. Coco Rocha se ha convertido en una de las modelos del momento. Y ese momento empezó en el año 2006, cuando desfiló para diseñadores como Marc Jacobs y protagonizó su primera campaña para Balenciaga.

Coco Rocha elevada al infinito

Su estreno fue a lo grande. No había que ser adivino para saber que no le iban a faltar propuestas. Fue casi como de la noche a la mañana. Coco se convirtió en muy poco tiempo en una de las modelos más destacadas. Casi todas las revistas la querían en portada y dejó huella en las pasarelas de las grandes semanas de la moda. Su nombre ya se había consagrado y si, por aquellas cosas de la vida, alguien se preguntaba quién aparecía en la campaña del nuevo perfume de Yves Saint Laurent, enseguida descubría que era Elle.

Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito

En fotografía o en movimiento. La canadiense no se limita a posar. Ella crea historias. Mujeres. Actitudes. Su versatilidad ha hecho posible que marcas de todo tipo confíen en su talento. Les sale a cuenta. Coco se mete en la piel de los diseñadores y refleja exactamente lo qué quieren transmitir. En el año 2012 protagonizó las campañas de Longchamp y Diesel. Ahora, dos marcas muy distintas, ya tienen algo en común, a Coco.

Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito

La última campaña que ha protagonizado para Balmain es energía pura, adrenalina, fuerza. Coco, sin más adornos ni excentricidades que su aura. El caso es que todavía no sabemos cómo consigue transmitir tanto cuando ni siquiera nos dedica su mirada.

Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito   Coco Rocha elevada al infinito

Y sí, hace lo que quiere en la moda. Se divierte. Experimenta. Sin ir más lejos, ha participado en un estudio junto al fotógrafo Steven Sebring en el que se analiza la flexibilidad del cuerpo. En Study of Pose: 1000 Poses by la canadiense se inventó una colección de poses y gestos imposibles de imitar.

Por cierto, a Coco le encanta el ballet. Y la música, en general. Coco es un torbellino que no parece que pueda parar ni un segundo hasta que llega ella, su hija, Ioni James. Entonces la pequeña manda. Porque Coco es modelo pero sobre todo, mujer.

PUBLICIDAD



PUBLICIDAD