Cómo superar una ruptura sin morir en el intento

Cómo superar una ruptura sin morir en el intento

Fabiola Albella

Siempre hemos sido las reinas del drama, pero en ocasiones recrearnos en nuestro propio dolor nos ha causado algún que otro trastorno del que no nos ha resultado tan fácil desprendernos; especialmente si hablamos de una ruptura.

Es cierto que en ocasiones dar por terminada una relación no es la opción más acertada, ya sea porque nos hemos dado por vencidos demasiado pronto o porque las segundas oportunidades, de vez en cuando, no están tan mal. Sin embargo hay otras en las que es mejor cortar por lo sano y poner fin a la causa de nuestros males. Por desgracia, muchas de estas rupturas no equivalen a pasar página y nos estancamos en la que comienza a ser nuestra pesadilla particular.

Sabemos de sobra que cuando el corazón sufre, nuestra capacidad de raciocinio se nubla y entramos en un bucle del que es difícil salir, pero debemos evitar que se produzca este estancamiento y hacer frente a nuestras emociones, una habilidad que no está muy de moda en la actualidad y que se va dominando con esfuerzo, dedicación y práctica, mucha práctica.

Cómo superar una ruptura sin morir en el intento

Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Colorado, existe una manera altamente eficaz de remediar nuestro sufrimiento al finiquitar una relación: el autoengaño. Sí, sabemos que fingir que algo no te afecta duele el doble, pero ya nos decía nuestra madre que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio y hoy en L’Officiel damos la vuelta a esta frase diciéndote que no hay mejor forma de demostrar el aprecio que te tienes que no hacerte el desprecio de recrearte en tu dolor. Olvídate de las llamadas telefónicas a altas horas de la noche, nadie se merece aguantar los llantos innecesarios de nadie (y menos la gente que te quiere de verdad).

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Sustituye los litros de helado por una dieta sana y una rutina de ejercicios. Deja de escribir tweets lastimeros o de publicar fotos en blanco y negro con frases reflexivas que no te van a llevar a ninguna parte. Deja de cotillear sus redes sociales o de mandarle mensajes de los que sabes que te vas a avergonzar en u futuro más bien cercano. Convéncete de que no es para tanto y transforma tus penas en tu mayor aliado. Ponte guapa, sonríe, haz planes y ocupa tu cabeza con cosas que te alegren, verás con qué rapidez vuelves a ser feliz.

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