Receta de tiramisú: el sabor de Italia en tu cocina

Receta de tiramisú: el sabor de Italia en tu cocina

Miriam Vélez

Directo desde el corazón de Italia, el tiramisú es uno de los postres que más éxito cosecha allá donde vayas. Tú hazte una pregunta, ¿en qué restaurante no se encuentra este entre la selección de dulces de la carta? Es el punto perfecto para ponerle final a una comida, pero te vamos a contar un secreto: con esta receta, ¡sorprender en casa es éxito asegurado!

Ingredientes (para 2-4 personas):

  • Bizcochos al huevo (400 gramos)

  • Queso mascarpone (500 gr)

  • Azúcar (120 gr)

  • Huevos talla M (6)

  • Café (dos vasos, bien concentrado)

  • Cacao en polvo (al gusto)

Receta de tiramisú: el sabor de Italia en tu cocina

Preparación: Debemos comenzar con lo más básico. Esta es una receta que no necesita mucho trabajo, por lo que los pasos a seguir son muy sencillos.

Primero debemos separar las claras de las yemas de los huevos. Ponemos dichas yemas en un recipiente y añadimos 60g de azúcar para posteriormente batir intensamente con unas varillas, hasta que creemos una mezcla homogénea. Una vez que la tengamos, añadimos el mascarpone y volvemos a mezclar bien.

Por otro lado, montamos las claras “al punto de nieve”. Y según vayan montando, añadimos poco a poco los otros 60g de azúcar, mientras seguimos batiendo.

Una vez que tengamos todo esto listo, añadimos las claras a la mezcla de las yemas, moviendo despacio para no desmontar la mezcla. Conviene ser delicado, pues es en este paso donde conseguimos la consistencia y la textura perfectas de la crema del tiramisú.

Para el montaje del tiramisú debemos tener preparado ya el café concentrado con el que darle el toque de sabor. Le podemos añadir dos cucharadas de azúcar para que sea más dulce, eso al gusto.

Ahora el proceso consiste en ir mojando cada bizcocho con el café y colocarlo uno a uno en el recipiente que vayamos a usar. Después cubriremos todos estos bizcochos con una buena capa de la crema que hemos preparado anteriormente y le espolvoreamos un poco de cacao por encima.

Y así, podemos repetir el proceso dos o tres veces (al gusto), hasta crear un par de capas de bizcochos, que den consistencia al postre. El toque final es el punto de crema superior y una buena ración de cacao en polvo que le de color, olor y un delicioso sabor.

Ahora ya solo queda dejarlo reposar en la nevera, pues se suele tomar frío o del tiempo como mucho… Y ponerlo precioso para deleitar a tus comensales, ¡éxito asegurado!

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