Desayunar helado, por fin podemos hacer lo que siempre hemos querido

Desayunar helado, por fin podemos hacer lo que siempre hemos querido

Myreia S. Vaquero

Algunos estudios deberían haberse realizado mucho antes, sobre todo si en ellos aparece una de nuestras perdiciones y el resultado juega a nuestro favor. Por fin podemos hacer eso que siempre hemos querido: desayunar helado.

Los cereales de muesli y frutas, los yogures de soja o los zumos naturales se han acostumbrado a llenar la mesa por las mañanas. Sí, nos cuidan y nos gustan. También ese olor a tostadas recién hechas y ese queso fresco que se derrite antes de llegar a la boca. Hay miles de propuestas para desayunar. Una para cada día. Pero, también hay helados y resistirse es difícil incluso a primera hora de la mañana. Incluso cuando el verano se va deshaciendo. ¿Qué pasaría si se convirtieran en los protagonistas de la comida más importante del día?

Desayunar helado, por fin podemos hacer lo que siempre hemos querido

En ese caso, nuestro cerebro sería uno de los que mejor saldrían beneficiados. No lo decimos nosotros. Son los resultados del estudio que ha llevado a cabo el investigador Yoshihiko Koga, de la Universidad de Kyorin, que se propuso analizar los efectos en nuestra mente si lo acostumbramos a empezar el día con un poco de helado. O mucho. Eso ya lo dejamos en tus manos.

Koga comparó la actividad cerebral de dos grupos de personas. Por un lado, los que al levantarse, habían ido directas al congelador para reencontrarse de nuevo con su helado; y por otro, los que siguieron desayunando como lo hacían habitualmente. Después, todos participaron en una serie de ejercicios mentales para comprobar su rendimiento. Los que habían comido helado, además de responder a sus antojos y empezar el día un poco más felices, demostraron tener reacciones mentales mucho más ágiles y, por si fuera poco, obtuvieron niveles más altos de ondas cerebrales Alpha, que son, precisamente, las que motivan el estado de alerta y lucidez. Además, la capacidad de procesamiento de información era mucho mayor.

Pero lo que más nos gusta de este estudio es lo que viene después. Y es que nosotros también podemos comprobar si obtenemos esos resultados. Si estás leyendo este artículo y todavía no has tomado nada para empezar el día, ¿por qué no desayunar helado? Y nada de remordimientos, que la ciencia siempre tiene la razón. Sobre todo en esta ocasión. Si te animas, puedes apostar por este helado de frutos rojos y yogur.

Desayunar helado, por fin podemos hacer lo que siempre hemos querido   Desayunar helado, por fin podemos hacer lo que siempre hemos querido

Ingredientes:

300 g de frutos rojos congelados, 1 plátano, 120 g de salvado de avena, unas hojas de menta fresca, 100 g de miel. y 200 g de yogur natural azucarado.

Tritura todos los frutos rojos congelados, el plátano, el salvado de avena y la menta. Después, añade el yogur natural y la miel. Te lo puedes tomar directamente o reservarlo en el congelador.

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