Cómo trabajar desde casa y no morir en el intento

MARÍA G. AGUADO

Parece la panacea laboral, pero no es oro todo lo que reluce.

“¡Qué suerte, trabajas desde casa!” Suele ser la frase más repetida cuando alguien comenta ser freelance. Lo que no saben es que pasados esos primeros días de comodidad, la oficina en casa empieza a pesar, pierdes la concentración, no desconectas y no tienes un horario. Te descubrimos unas claves básicas para que trabajar desde casa no se convierta en una tortura para tu vida laboral y personal. Apunta, son la respuesta a tus quejas.

No me concentro

En tu oficina no te preocuparías de las ventanas sucias o de lo que está pasando en el matinal televisivo. Pues en casa tampoco. Tienes que hacerte a la idea de que es tu oficina y olvidar todas las cosas que en ésta no te distraerían.

Me cuesta arrancar por la mañana

Cuando vas a la oficina tienes un tiempo para despejarte, desayunar, caminar… Y todo eso te ayuda a activar la mente para después rendir más. Desde casa muchas veces te sientas directamente con el pijama y el café y ahí está el error. Levántate un poco antes de tu hora de empezar a trabajar y sal a la calle, ve a por un desayuno o haz un poco de deporte. Te despejarás igual o más que si fueras a la oficina.

Cómo trabajar desde casa y no morir en el intento-Sex and the city1

No desconecto

Esto suele pasar por no separar la vida privada de tu hogar de la laboral. Si tienes tu material de trabajo en una habitación que es para el descanso, no conseguirás ni lo uno ni lo otro. Intenta crearte tu propio espacio de trabajo aislado del resto de la casa, no hace falta que montes una oficina, con un sencillo biombo que aísle esa zona de la de confort, sirve.

No tengo una rutina

Tienes que marcarte un horario y unos objetivos a cumplir al día. Lo bueno del trabajo en casa es que tú administras tu tiempo por lo que no tienes que cumplir rigurosamente un horario de oficina si has cumplido tus objetivos del día. Eso sí, empieza todos los días a trabajar a la misma hora aproximadamente y establece los mismos descansos para un café y una hora para comer. Y cuando acabes el trabajo, desconecta.

Me siento aislada

Es cierto que la gente que trabaja desde casa echa de menos el contacto de los compañeros de oficina. Pero mira el lado bueno, desde casa te marcas tú tu horario así puedes salir a comer a la hora que te has marcado y cuando acabes debes hacer todo lo posible por salir a la calle a despejarte.

Siguiendo estos consejos el trabajo resultará más sencillo y, lo que es más importante, conciliarás mejor tu vida laboral y privada.

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