Comida crochet: no te la podrás comer, ni poner (pero es ideal)

Comida crochet: no te la podrás comer, ni poner (pero es ideal)

Miriam Vélez

El crochet es un mundo muy amplio. Y cuando nos referimos a amplitud, vamos más allá del ganchillo que hacía tu abuela para poner en la mesa o el sofá. Más allá de los detalles decorativos que a veces pueblan las calles a modo de arte urbano. Querida, la comida ‘crochet’ ha llegado a nuestras vidas.

Todo esto que acabamos de decir, podrá parecerte una locura, pero sigue leyendo… Esto te va a parecer tan ideal, que igual terminas cayendo rendida ante sus encantos. Espera, espera, que te vamos a contar más.

¿Sabías que el crochet es un hobby que engancha cada vez a más y más personas? Y no nos referimos solo a un grupo reducido de alta edad, esta técnica supera los límites de lo imaginable. Tanto, que ha llegado directo al mundo gastro, ¡cuidado foodies!

Todo a través del espectacular trabajo del australiano Trevor Smith, un revelador artista que ha diseñado los platos de comida más apetitosos que verás jamás… En un formato bastante curioso: el crochet.

Así, sí, como lo lees. Este artista ha trasladado su pasión por este formato de punto a otro nivel, reinterpretando todo tipo de sabrosos platos, como tartas de frutos rojos, una langosta con ensalada, un plato de quesos… Y todo lo que te puedas imaginar. TODO. Un universo culinario que golpea los sentidos, ¡qué lástima que no sea el del gusto!

Y lo que comenzó como una afición a manos de un apasionado del crochet, terminó como siendo un éxito en las redes. Tanto, que ya consiguió exponer sus curiosas obras de arte en la galería Michael Reid de Sídney. Quién sabe, igual dentro de poco le tengamos por la capital, ¿no es acaso el templo culinario de más renombre?

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