Un selfie acaba con obras de arte valoradas en 200.000 dólares

Un selfie acaba con obras de arte valoradas en 200.000 dólares

CRISTINA ROMERO

¿Cómo de increíble y surrealista suena ir a una exposición, tropezar y provocar un efecto dominó en las obras de arte, perdiendo más de 200.000 dólares en destrozos, por la única razón de hacerse un selfie?

Puede sonar a jugada maestra del Día de los Santos Inocentes, pero es tan real como que ya todos los noticiarios se han hecho eco de lo caro y tormentoso que empieza a resultar hacerse un selfie, tomando como ejemplo lo ocurrido a principios de este mes de julio en The 14th Factory, Los Ángeles.

Si lo más normal es que una galería se haga famosa por sus exposiciones, esta vez ha sido por su protagonista, una mujer, y el estropicio causado tras tropezar sobre un pedestal que coronaba una obra del artista Simon Birch, el cual tuvo efecto dominó con el resto de soportes y mandó al suelo un conjunto de obras de arte valoradas en más de 200.000 dólares, unos 175.000 euros.

Lo más escandaloso del asunto es el motivo por el que, según Gloria Yu, una de las artistas de la exposición, se han dañado tres esculturas permanentemente y otras muchas han quedado dañadas de manera parcial: la intención de la mujer que visitaba la galería de hacerse un selfie con las obras expuestas como fondo de la instantánea.

Caprichos del destino, esta captura es el selfie más caro de la historia y encima sale borroso.

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