La primera vez de Milena Busquets

La primera vez de Milena Busquets

Myreia S. Vaquero

O no. Porque seguramente Milena ya había escrito antes. Quién sabe si unas cartas, el borrador de otra novela o unos sueños, los suyos. Pero una cosa sí podemos afirmar. Hoy he conocido a alguien es su primer libro publicado en el año 2015.

A veces, sin entender el motivo, algunas novelas pasan discretamente por nuestras librerías. Otras, se quedan sin hacer mucho ruido. Y menos mal. Porque entonces, por una remota casualidad, puedes encontrarla años después y descubrir que la historia sigue ahí, como todas las que se escriben de verdad. Es lo que tiene la literatura desnuda, directa, sin artificios. La literatura como la de Milena, tan llena de latidos de tinta.

Hoy he conocido a alguien, puede ser, este verano, tu novela favorita. ¿Por qué no? No se trata de proponértelo si no más bien de leerla y dejarte llevar por un viaje de sentimientos que te resultarán familiares. Se trata de saborear unas palabras que tú mismo despertarás.

Conocerás a Ginebra, que está convencida de poder evitar cualquier compromiso emocional, como si nosotros tuviéramos la última palabra. Como si fuera tan fácil poner una cerradura en el corazón. La acompañarás mientras ella se desprende de horarios, normas y códigos sociales. Ginebra no se siente a gusto entre las explicaciones. Lo único que quiere cerca es la libertad. Tan cerca como dentro. Y al mismo tiempo, lo único que le da miedo es un sentimiento. Algunos dirán que es una suerte temer solo a uno de ellos pero cuando se trata del amor, se multiplica su efecto. El miedo siempre es más grande de lo que parece.

“Nos pasamos la vida entera acercándonos y tomando distancias, en un vaivén continuo, respecto a uno mismo, a nuestros amores, a cosas menos importantes, pensó Ginebra mientras esperaba que la clienta saliera del probador”. (Fragmentos)

En las primeras líneas de la novela, descubres que la protagonista es estilista y eso hace aún más interesante todo lo que está por venir.

“Las estaciones son para los lugares como la ropa para las personas”. (Fragmentos)

La primera vez de Milena Busquets

En una de las muchas fiestas que Barcelona hace realidad, Ginebra conoce a Norman, un arquitecto que cambia el guión de su historia. A partir de este momento, lo que parece un simple encuentro se acaba convirtiendo en una trama enrevesada que nunca termina de deshacerse. El semáforo no se viste de rojo pero tampoco de verde. Ginebra no quiere coger el billete de vuelta porque este romance ahora es como ese jersey que nunca quieres quitarte o ese vestido que sí te entiende. Lo necesitas. Y punto.

Milena inspira cuando escribe. Pero también cuando mira. Cuando habla. O cuando se recoge el pelo en uno de esos moños improvisados en los que siempre es verano. Cuando lees esta novela, no solo conoces a su primera protagonista, Ginebra. O a Norman. O incluso a la propia escritora. También te conoces (un poco más) a ti mismo. Porque quién diga que ya lo sabe todo sobre su persona, igual ya no le queda nada por vivir. O lo que es peor, por sentir.

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