Todas quieren ser Bella (Freud)

Todas quieren ser Bella (Freud)

LOREA ESKISABEL

Bisnieta del padre del psicoanálisis e hija de uno de los pintores figurativos más importantes del arte contemporáneo, parece que el legado de los Freud está en buenas manos o por lo menos en las de Bella.

Estudió en Roma y antes de crear la marca que lleva su nombre en 1990, pasó por las manos (y el estudio) de Vivienne Westwood. Un año más tarde, ganaba el premio a la diseñadora más innovadora en los London Fashion Awards, pero esto no es todo. También ha colaborado con John Malkovich en la producción de tres cortometrajes, en su currículum consta el haber estado al frente del relanzamiento de la firma Biba y ha realizado colecciones cápsula para Miss Selfridge o Barbour. ¿Lo último? Una línea de perfumes con su nombre. Seguida por su séquito de influencers incondicionales, lo de Bella es un no parar.

Todas quieren ser Bella (Freud)

Con un diseño casual y aires rockeros, los jerséis de Bella Freud se han convertido en un filón de ventas. Colección de hombre y mujer con un mismo estilo muy marcado con colores básicos: rojo, negro y gris. Tres líneas en las que giran sus creaciones –Je t’aime Jane, Ginsberg is God y 1970– a la venta en sus tiendas por todo Reino Unido y el resto de Europa, Oceanía, Asia y América. En España podemos encontrar sus piezas en la tienda Santa Eulalia de Barcelona.

Entre sus seguidoras están las habituales Kate Moss, Poppy Delevingne y Alexa Chung, pero también Olivia Wilde, Dakota Johnson y Chloë Grace Moretz, entre muchas otras. Lo cierto es que todas quieren ser Bella.

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