Oro, incienso y Helen Mirren

Oro, incienso y Helen Mirren

Cristina Romero

Para Hollywood está bañada en oro, casi nadie la considera incienso, pero ella quiere ser la mirra desapercibida de la industria. La que interpretara a la todopoderosa reina Isabel II y esté armada con una corona y buenos títulos de premios bajo el brazo, celebra hoy su 72 cumpleaños. Un buen momento -como otro cualquiera- para agradecer a la actriz todo lo que ha hecho (y queremos siga haciendo) por el séptimo arte y por su bien lograda reivindicación a favor de la mujer madura. Aunque para ella sean gajes del oficio.

El encanto de Helen Mirren traspasa las fronteras de la gran pantalla, su admiración va más allá de un buen papel a interpretar, aunque reconocemos que cada actuación es más soberbia que la anterior. Su simpatía tiene mucho más que ver con su actitud en la vida, siempre ligada a un destacado segundo plano, muy acorde a su personalidad, tímida y recatada, y a todas y cada una de las causas por las que, sin titubeos, levanta la voz. Algo que hace, casi siempre, por la defensa de la mujer mayor, marcada por el tiempo, tocada por la experiencia y machacada por los errores.

Oro, incienso y Helen Mirren

No tiene sensación de haber triunfado en la vida. O, mejor dicho, no se considera el cisne de ningún estanque al que haya que ovacionar por haber llegado a Hollywood en su mejor época. Son cosas que pasan. Pero, con su permiso, no a todas las actrices les pasa lo que a ella: dar vida a la reina Isabel II y llevarse, por una misma película, los cuatro premios más importantes de la industria del cine, siendo una de las pocas damas de Hollywood en hacer pleno, Óscar, BAFTA, Globo de Oro y Premio del Sindicatos de Actores. Y esto se lo dio The Queen, su papel más impactante.

Lo que no sabe ella es que somos nosotros quienes nos quedamos impactados cada vez que absorbe un guión y nos deleita con su media sonrisa que, tantos años después de verla en pantalla, no sabemos si guarda más relación con el lado irónico, que ella misma reconoce explotar para salvaguardarse de tu timidez, o con el intento de no desvelar demasiado que nada tiene que ver con la imagen de mujer inalcanzable que se tiene de ella.

Oro, incienso y Helen Mirren   Oro, incienso y Helen Mirren

Lo que sí parece totalmente irreal no son sus dotes de disimulo, sino los 72 años que nuestra particular Queen festeja hoy. Muchos años de esencia británica contenidos en un cuerpo y alma llenos de inseguridades y dudas que, como dice Mirren, no están relacionado con la obsesión estética que muchas mujeres alcanzan al llegar a cierta edad. Todo lo contrario. Sus temores están vinculados a su persona, no al rostro con el que le ha tocado convivir y del que se siente totalmente orgullosa, tal y como reconoce en una campaña que hizo para L’Oreal, donde se postula defensora del cuidado estético, pero no del olvido del paso del tiempo en la piel.

No se cambiaría ninguna arruga, sí las defiende.

Ella tiene miedo de sus miedos que, para la actriz, sólo son capaces de enmascararse cuando está bajo el yugo de una interpretación, donde puede sentirse a salvo de la mujer insegura que es.

Su trabajo ha conseguido salvar a la actriz de los propios gusanos de su cabeza, como confesó en una entrevista a un diario español, así que tiene claro que, si de ella depende, quiere morir actuando. O huyendo de sus gusanos.

Aunque acabe siendo comida por ellos.

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