Emilia Clarke: la “madre de los dragones” tiene una peculiar historia

Emilia Clarke: la “madre de los dragones” tiene una peculiar historia

Miriam Vélez

Antes de ser conocida como “la madre de los dragones”, por su interpretación de Daenerys en la famosa serie Juego de Tronos, Emilia Clarke tuvo una vida, cuanto menos, diferente. La actriz cumple hoy 31 años y lo celebramos desvelando algunos de sus secretos mejor guardados…

Ella es la musa a la que todos los fervientes seguidores de la serie Juego de Tronos adoran, sin ningún tipo de condición. Hace ya unos cuantos años que se metió en el papel de la conocida Daenerys y no hay nadie que no sepa ya de su existencia y, por ende, del apodo con el que todos la conocemos, ‘The mother of dragons’, por el papel que interpreta en dicha serie.

Menudita, sencilla y con una amplia sonrisa que luce allá a donde va, Emilia Clarke se ha convertido en una de las actrices más demandadas, no solo de la pequeña pantalla, sino también del cine internacional. Pero antes de esto, ella ya hizo sus pinitos en el mundo de la interpretación.

Esta londinense ha trabajado muy duro por llegar a triunfar en un mundo que le fascina por completo, tal y como ha reconocido en varias entrevistas, pero está claro que lo mejor está aún por llegar.

Hoy cumple ni más ni menos que 31 años, con varios proyectos bajo el brazo y un renombre y proyección internacional, que ya nadie le podrá arrebatar. Ser la protagonista indiscutible de una serie de tal calibre no es para tomárselo a broma y, tal y como diría su personaje en la ficción… “El trono de hierro es mío y así lo tomaré”.

Y como todo en la vida, es un constante cambio. Por ello, te descubrimos 5 cosas de esta joven e inquietante actriz, que seguramente no sabías…

Algo inesperado

Su entrada a formar parte del reparto de Juego de Tronos fue de lo más inesperado. El día de la audición se ausentó de la empresa de catering en la que trabajaba excusándose por enfermedad y se dedicó a “googlear” información de la serie, de la cual desconocía absolutamente todo. Así pues, se presentó a la prueba sin apenas haber ensayado el guión más de un día… ¡Y se ve que tuvo suerte!

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