Anne Hathaway y el síndrome del patito feo

Anne Hathaway y el síndrome del patito feo

Miriam Vélez

Una chica sencilla, discreta y muy metida en su trabajo hasta que llegó la mismísima Miranda Priestly y cambió su vida, tanto dentro como fuera de la gran pantalla. Actualmente el estilo de Anne Hathaway es referente mundial y, por supuesto, dista mucho de lo que era en un principio. Hoy, día en el que la actriz cumple 35 años, nos parece un momento ideal para repasar su estilo y tomar nota de su evolución.

Cuando comenzó su carrera en el mundo de la interpretación acababa de superar la mayoría de edad. Hija de una actriz y un abogado, Anne Hathaway se fue introduciendo poco a poco en el mundo de la actuación, siguiendo los pasos de su madre y luchando por conseguir ese sueño del que, sin saberlo, cada vez estaba más cerca.

Comenzó como chica Disney, aunque todos la recordamos por su papel en Princesa por sorpresa, uno de sus primeros trabajos más relevantes. Pero hasta ahí, todo era muy normal. Ella era una actriz que daba sus primeros pasos en la industria del cine y, por supuesto, aún tenía un perfil profesional que definir.

Pero también personal y estilístico. Ante la prensa, Anne siempre se había caracterizado por tener un sentido de la moda muy sencillo y un tanto dispar a lo que solían ser las actrices más punteras del momento. Pero llegó el gran día en el que, como todos dicen, el patito feo se convirtió en cisne –aunque no tuviera ella nada de patito-.

En 2006 nos sorprendía reencarnada en el cuerpo de Andrea Sach en la película El diablo viste de Prada que la catapultó, más aún, al estrellato. En él, como ya todas sabemos, la actriz se metía en el papel de una joven periodista que dejaba de lado la moda y las apariencias por el trabajo duro para llegar a ser una buena profesional, hasta que en su camino se cruzó una estricta y estilizada jefa que dio un giro de 180 grados. A su carrera y a su estilo.

Un símil que nos viene como anillo al dedo para comparar con su vida real. A raíz de este film, el estilo de Anne cambió por completo y mejoró con una nota de diez (no lo decimos nosotras, lo dice la crítica internacional). Y entonces, todos los ojos de la prensa se fijaron en ella.

Alfombras rojas, estrenos, eventos y hasta looks de diario, todo lo que la actriz luce es analizado hasta el más mínimo detalle. Y, cómo no, en L’Officiel hemos querido hacer un repaso de lo mucho que ha evolucionado su forma de vestir a día de hoy, cuando cumple ni más ni menos que 35 años. ¡Felicidades Anne!

Cuando comenzó sus pasitos en el mundo de la interpretación, la veíamos mucho luciendo una larga melena castaña que acompañaba de originales peinados como este.

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