Síndrome postvacacional: Verdades y mitos

Síndrome postvacacional: Verdades y mitos

ALÍCIA SANS

Te contamos qué hay de cierto en este síndrome, real para algunos, imaginario para otros.

Tanto si has estado de vacaciones en julio como si acabas de aterrizar –física y mentalmente- en el mundo real, reincorporarse al trabajo no es plato de buen gusto para nadie. Mientras que algunos se mentalizan, lo aceptan y poco a poco vuelven a la rutina -ésta es sin duda la mejor opción- otros se autodiagnostican el llamado síndrome postvacacional.

Un síndrome es un conjunto de síntomas característicos de una enfermedad. Hasta aquí todo correcto. El debate surge cuando a éste se le quiere catalogar como una enfermedad. Pese a la opinión dividida en la sociedad científica, “no está clasificada como una enfermedad” según nos cuenta el Doctor Enrique Aubá Guedea, Subdirector Médico y Co-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra.

La vida moderna es clave para entender este síndrome. Nuestros abuelos y los abuelos de estos, pese a trabajar más que nosotros y tener menos vacaciones, ¿no lo padecían? Por supuesto que sí. O por lo menos los síntomas que le caracterizan: falta de energía y concentración, astenia, cansancio, insomnio, pesimismo e irritabilidad. ¿Y entonces? “No había la necesidad de procesar tanta información. En la actualidad, el trabajo requiere una intensidad y una capacidad de concentración mayor” afirma el Doctor Aubá, “y ante esta realidad, las personas somos más conscientes de la necesidad de un descanso vacacional” concluye.

Síndrome postvacacional: Verdades y mitos

Como siempre, prevenir antes que curar

Durante el período de vacaciones hemos cambiado nuestro hábitos y ahora toca volver a adaptarlos a la rutina laboral. Eso significa: menos tiempo para comer, el ritmo de vida se acelera y, en general, dormimos menos horas. Para que el cambio no sea tan brusco, empieza por ajustar los últimos días de tus vacaciones a tu horario laboral. Es decir, vuelve progresivamente a la rutina. Ya verás que poco a poco te irás moldeando al nuevo ritmo. Lo bueno dura poco y lo malo, si tú quieres, también.

Verdades y mitos

-Es una enfermedad. Mito.

Como ya hemos dicho, no está catalogado como tal.

-Es un período natural de adaptación a la vida activa. Verdad.

Durante las vacaciones hemos cambiado nuestro hábitos y ahora toca volver a los de la rutina laboral.

Síndrome postvacacional: Verdades y mitos   Síndrome postvacacional: Verdades y mitos

-Causa depresión. Mito.

Adaptarse a la nueva rutina después de unas merecidas vacaciones no puede llamarse depresión sin embargo el doctor Aubá afirma que “sí puede ser el desencadenante de un cuadro depresivo en personas vulnerables o frágiles”.

-Se produce por un cambio de hábitos. Verdad.

Cada vez que nuestra rutina se modifica aparecen los síntomas relacionados con el síndrome postvacacional.

-Requiere atención médica y un tratamiento farmacológico. Mito.

El síndrome en sí no requiere la toma de medicamentos. Sólo en casos extremos y posiblemente ya con síntomas previos antes de las vacaciones, por lo tanto, sin relación con el síndrome postvacacional.

-El mejor remedio es enfrentarnos a la realidad y aceptar la nueva situación. Verdad.

Tu actitud será tu mejor medicina.

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