Los problemas de la piel en verano

Los problemas de la piel en verano

Myreia S. Vaquero

Desconecta de la alarma de tu despertador, del ascensor, del trabajo, del metro, de las calles de siempre, de la máquina de café de cada mañana, del correo electrónico, de la agenda. ¿Del móvil? Por lo menos, podrías intentarlo. Desconecta de todo. De todo menos de ti. Tu cuerpo te acompaña este verano, sea cual sea tu destino. Cuídalo. Es más, mímalo. Porque cuando vuelvas, te lo agradecerá. Disfruta del sol, de tener un día por delante para dejarte llevar, del mar, del olor de campo, de las raíces de tu pueblo o de las de un nuevo destino que no habías descubierto. Disfruta de la libertad pero no olvides que también puedes evitar algunos de los problemas de la piel más frecuentes que se despiertan ahora, en pleno verano. Repítelo tantas veces como sean necesarias: nunca es suficiente cuando se trata de quererte. 

Quemaduras

El mejor bronceado es el que no pone en peligro tu piel. Y solo hay una forma de conseguirlo: prevención. Unas horas antes de ponerte bajo el sol, aplícate protección solar SPF 50. Y es que aunque parece que todos nos hayamos aprendido de memoria estos consejos, las quemaduras todavía nos retan. Empieza por el rostro, los brazos y sigue por el tronco y las piernas. También en los labios, especialmente sensibles. Cuando vuelvas a casa, no pierdas de vista tu after-sun.

La dieta también influye a la hora de prevenirlas. Apuesta por una alimentación rica en lácteos, ya que contienen vitaminas A y B que favorecen la renovación de la piel. Si escoges productos sin lactosa, conseguirás librarte de la pesadez que se siente en la digestión.

Los problemas de la piel en verano

Acné

Si tienes más granitos ahora, es normal. Y es que hay otro tipo de acné que aparece con más frecuencia en verano. ¿El motivo? El sudor. Hasta hace poco existía la creencia de que el sol ayudaba a mejorar las pieles más acneicas pero, en realidad, el calor activa las glándulas sebáceas produciendo el efecto contrario. Por eso es más frecuente que nos despertemos con granos y espinillas inesperados. Además, las bacterias de nuestra piel se mezclan con las cremas y aceites que utilizamos. Por eso, siempre es importante secar bien la piel y, sobre todo, escoger productos oil free que reduzcan la aparición de estos granitos. En este caso, la alimentación poco puede hacer porque se trata de un fenómeno producido por factores externos. No obstante, los expertos recomiendan evitar comidas calientes o picantes que aumentan la sudoración.

Picaduras de mosquito

 

No hay verano sin noches de insomnio, a veces, producidas por el zumbido de un mosquito. A la mañana siguiente, la picadura sale a luz confirmándose como la  prueba del delito. No sabemos cómo hacer que desaparezcan pero sí podemos evitarlas. Si te gusta dormir con las ventanas abiertas, uno de los mejores regalos de esta época del año, puedes instalar mosquiteras para evitar que se cuelen en tu casa. También hay otros remedios por los que no pasa el tiempo como deslizar cubitos de hielo o limón para calmar el picor. La miel, con propiedades antibacterianas e inflamatorias, es otra de nuestras aliadas.

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Irritación

 

En verano, es fácil caer en la tentación de exponernos al sol después de habernos pasado la cuchilla o las bandas de cera. No queremos perder tiempo pero es que justo en ese momento, la piel está más sensible que nunca. Para evitar irritaciones, es recomendable esperar unas horas o incluso un día completo. Mientras tanto, aprovecha ese tiempo para hidratarte, exfoliar tu cuerpo o simplemente, hacer algo tan simple como abrir la ventana y asomarte a la vida. Tranquila, el verano te espera.

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